Esta
es una receta muy sencilla que he visto en la página web de "Directo al paladar". Una tarta muy sencilla de preparar y que además nos traslada directamente a la Navidad.
Se trata de una tarta de turrón blando, sin horno, con pocos ingredientes y muy fácil de preparar.
► Ingredientes:
Para la base:
► Elaboración:
1) Empezamos preparando el molde para la tarta. Yo he utilizado un molde redondo desmoldable de 20
cm de diámetro, que he cubierto con papel de horno, tanto en el fondo como en los laterales, para que sea
mucho más fácil desmoldar la tarta cuando esté lista.
2) Empezamos por la base de la tarta. Para ello trituramos las galletas en una batidora o picadora.
3) Introducimos la mantequilla en el microondas. En unos segundos estará totalmente fundida.
4) Añadimos la mantequilla y un chorrito de leche a las galletas trituradas, y mezclamos bien todo.
5) A continuación, cubrimos la base del molde con la masa de galletas trituradas y lo presionamos bien con una cuchara para que quede bien compacta y uniforme. Metemos el molde en la nevera mientras seguimos con la preparación de la propia tarta.
6) Hidratamos las hojas de gelatina en agua muy fría, y reservamos para luego.
7) Troceamos el turrón blando, y junto con la leche, lo introducimos en un cazo a fuego medio, y removemos hasta que se deshaga. Debemos remover con unas varillas suavemente y de forma continua para que
no queden grumos en la mezcla y evitando que se pegue al fondo o se
queme.
8) Añadimos la nata líquida, y seguimos removiendo.
9) Retiramos el cazo del fuego y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas, y seguimos removiendo para homogeneizar.
10) Sacamos el molde de la nevera, vertemos la masa con cuidado para no
dañar la base y esperamos a que atempere antes de pasar a la nevera.
11) Introducimos la tarta en la nevera donde dejamos enfriar un mínimo de 6 horas o, incluso mejor, toda la noche. A esta tarta el reposo le sienta fenomenal así que si quieres prepararla de un día para otro estará aún más rica.
12) En el momento de consumir retiramos la tarta de la nevera. Desmoldamos, retiramos el papel y colocamos en un plato de servir. Ya por último, esparcimos el crocanti de almendras por encima. En mi caso como no tenía almendras he variado la presentación, y le he puesto canela y azúcar glas como decoración, y la verdad es que le da un toquecillo muy bueno el punto a canela.
Lo ideal es sacarla de la nevera unos 30 minutos antes
de consumirla para que no esté muy fría. Si te sobra no te preocupes, aguanta muy bien 3-4 días en la nevera en un recipiente tapado o con papel film.
Listo para disfrutar de una gran tarta con sabor a turrón!
► Resultado
final: